A través de los años creo que has tratado de gobernar el alma de todo el mundo sin mucho éxito. Me diste un poco de lastima y por eso te escribo esta carta con lo que deberías de hacer.
Primero, viejo enemigo, ten en cuenta que el alma no puede ser gobernada, tiene que estar rota.
Instrucciones:
1.- Hacer que el hombre en cuestión se sienta pequeño y culpable.
2.- Matarle sus aspiraciónes y sus sueños.
3.- Destruyele el sentido del valor, su capacidad para admirar la grandeza y crearla.
4.- Hazlo creer que no es importante para nadie y que no sirve para nada.
Consejos para un mejor funcionamiento:
1.- Haz que conserve la mediocridad como un santuario.
2.- NO PERMITIR QUE EL HOMBRE SEA FELIZ. El hecho de que el hombre sea feliz le da por si sola la libertad del alma.
3.- No dejes que recuerde el amor por que eso le da toda la fuerza que necesita para librarse de lo que sea.
Por último diablo ten mucho cuidado con:
La Razón.- Los hombres tienen un único mecanismo de defensa que es la razón, pero no te preocupes. Se puede eliminar facilmente diciendo que hay algo por encima de los sentidos el NO DEBE PENSAR, DEBE CREER.
Una vez hecho esto será bastante fácil que puedas gobernar el alma de cualquier individuo, aún que siempre tendremos un as bajo la manga: siempre podemos ser perdonados, por que es natural que nos equivoquemos. Si te vuelves el dueño de alguna alma humana siempre podrá independizarse y volver a empezar.
Sin cariño y sin agradecer tu tiempo:
Don Nadie
